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Te cuento con detalle mi experiencia durante mis primeras vacaciones desde que inicie este estilo de vida hace dos años.

PUNTA CANA, TODO INCLUIDO

Les cuento que estuve 8 días y 7 noches en Punta Cana, desconectada del trabajo y de las responsabilidades. Mis viajes habituales, desde que inicié este estilo de vida, bien sea a ver a mi familia, por trabajo o en época de vacaciones, siempre pero SIEMPRE, dedico horas del día a trabajar así sea 31 de diciembre pero esta vez salí de lo convencional y me dedique al disfrute total.

Tenía a mi merced 14 restaurantes de diferente tipo de comida, heladería, pastelería y un bar en cada esquina, destacando que el tipo de licor al que tenía acceso era de los bueno, es decir, era un todo incluido con todos los hierros.

Así que sin pensarlo, escuchando mi cuerpo sin hacer ningún tipo de sacrificio les cuento el resultado:

  • El día del vuelo (hora de salida 12:30 del mediodía) me mantuve en ayuno, tomando agua con vinagre de sidra de manzana y jengibre y café negro. Hoy en día me paro sin hambre así que no se me hizo difícil, sin embargo, hay que tomar en cuenta los efectos de viajar en avión sobre nuestro cuerpo. Está demostrado que el personal que trabaja en las alturas (pilotos, aeromosas, tripulantes de cabina, etc.) luego de una jornada de 8 horas, el cuerpo manifiesta un desgaste y cansancio físico como si hubiese trabajado 12 horas.
  • Llegada al Hotel: Me recibieron con una copa de champagna de bienvenida que obviamente tuve que descartar ya que estaba en ayuna (a penas estaba llegando, sobra tiempo para una copa de champagna).
  • Primera comida del día: si no hay hambre no como, así de simple. Vale destacar que esto puede parecer una tarea titánica, ya que mi team de viaje, no estaba dispuesta a dejar de desayunar. Llegar a cada buffet lleno de comida tipo de «desayuno», y compartir la mesa con personas que agarraban «de todo un poquito» es tentador, sin embargo, me lleva a reflexionar que en muchas ocasiones la hora de la comida se vuelve algo más social, mas allá de la necesidad de comer (hambre de verdad). Si uno ve a alguien comiendo, uno quiere comer.
    • Cuando me sentaba a la mesa a comer no hubo restricciones de mi parte, salvo aquellas que no me permitiera quedar tan full, ya que que merma mi nivel de energía para cumplir las miles de actividades que tenían preparadas para nosotros.
Rompiendo ayuno con este plato full de proteína y grasa saludable
  • Luego elegía en esa primera comida alguna proteína de mi preferencia bien sea salmón, o carne de ternera que te la picaban al instante, costillas de cochino o chicharrón o pescado y lo acompañaba con espárragos, vegetales grillados con mantequilla y no se que mas porque debo confesar que ha sido de los mas deliciosos que he probado, alcachofas en aceite de trufa, variedad de quesos, ensalada de hongos, ensalada de repollo, dip de espinaca, la variedad era infinita, y jamás hubo tentación de acercarse a la gran mesa de panes que los tenían de todas las variedades posible.
  • Licores y cócteles: No hay nada que disfrute mas que acompañar un buen corte de carne con una copita de vino tinto cabernet sauvignon, sin embargo, les cuento que mi capacidad de tomar bebidas alcohólicas ha mermado desde que inicié este tipo de alimentación y su efecto lo noto significativamente en comparación a algunos años atrás que lo tomaba como agua. No hubo restricción alguna pero definitivamente las cantidades no son las mismas.
    • Un traguito en la piscina ❓❓ 🍹: No soy muy fanática de los cócteles dulces, que definitivamente son bombas de azúcar y licor que me llevarían de inmediato a un down. De los 8 días me tome una piña colada y fue suficiente, estaba deliciosa pero innecesario tomar esas tragos que atentan contra tu salud si o si. En cambio, me tome un buen whisky de cuando en vez, sin caer en excesos. La clave del éxito: cuidar las cantidades.
  • Dulces y postres: Esto si me lo tomo muy en serio. Un bocado de dulce equivale a la mesa completa. No es chiste. En mi caso, ya no necesito el postre ni tengo antojo de dulce, salvo muy raras ocasiones  cuando iniciando el período menstrual, sin embargo, es fácil controlarlo hasta que pruebo un pedacito. No hay razón ni argumento que me hagan parar así que los evito. Una vez como y quedo satisfecha, puedo incluso husmear los postre sin caer en tentación.

Aprovecho para confesar que es tan desagradable el poco control que tengo, que solo imaginar la sensación del después, inmediatamente el juicio y las ganas de sentirme bien ganan. Había una hermosa heladería (mi postre favorito) y estaba mi helado favorito por encima de todo (dulce de leche). Sólo en ese único momento pedí la porción mas pequeña para probar y fue una experiencia religiosa jajajajjajajajaja,  DE VERDAD LO  DISFRUTÉ.

  • Tentaciones: Croissant puede ser de las cosas que mas me gusta con mantequilla y queso crema, uno de los días agarre uno para comérmelo con café con leche, pero solo el primer bocado me fue suficiente para saber que no estaba tan bueno y lo dejé de lado, no valía la pena, sobretodo sabiendo que me esperaba una comida llena de sabor y grasita saludable.
  • Actividad física: Mi maleta estaba repleta de ropa para hacer ejercicio pero no la usé ni un solo día, había tantos paseos planificados y actividades que nunca tuve tiempo de hacer ejercicio formalmente, sin embargo, jamás usé el transporte interno del hotel a ninguna hora (vale destacar, que el hotel era una mini ciudad y las caminatas para ir de un sitio a otro no bajaban de 12 minutos para el lUgar más cercano).
    • Cada vez que entraba al mar o la piscina, procuraba nadar así sea unos 20 minutos, seguidos sin parar: esta dinámica me sirvió también para meditar y agradecer por esos días tan maravillosos que estaba disfrutando.
  • Snacks: Así como la estación de licores, había puestos de snacks en cada esquina, nachos con queso, hot dog, hamburguesas, pasta con bologna, variedad de sopas, pollitos empanizados, etc. los cuales ni siquiera me provocaron ya que cada comida me daba un nivel de saciedad que no había lugar para mirar a los lados.

PRUEBA MAS QUE SUPERADA.

Para terminar: No tenemos que comer hasta quedar sin poder respirar, ni beber hasta no saber quien eres para aprovechar y disfrutar al máximo.

La sensación de energía no la cambio por nada porque me vuelve MULTIDISFRUTE. COMO ES ESO???: Disfruto la comida, disfruto la buena conversación, disfruto el show, disfruto el escuchar la calidad de mis pensamientos y mi capacidad para agradecer y apreciar a cada instante el momento vivido. Créeme que cuando estoy full de comida, cuando quedo casi sin poder caminar, respirando a media máquina y con una sensación de pesadez absoluta, nada de lo anterior pasa.

Solo tienes unos pocos segundos para decidir y cambiar el resto del día.

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